El agua dulce es un recurso limitado y su uso sigue aumentando a nivel global para mantener las crecientes economías y población mundial. Para equilibrar las diversas demandas sobre este recurso limitado, es preciso velar por el uso prudente de este vital elemento.
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Monitoreo participativo en las cercanías de mina Lagunas Norte, en Perú |
En Barrick estamos muy satisfechos con los avances que hemos logrado en materia de optimización del recurso hídrico en Sudamérica. Se trata de un área de enorme relevancia en nuestros diseños de gestión ambiental. Obviamente, cada mina tiene sus particularidades y las necesidades en el ámbito del tratamiento del agua se ajustan a ellas. No es lo mismo, por ejemplo, el manejo de la cantidad de agua en las minas de Barrick en Perú, ubicadas en zonas en las que llueve mucho, que el que se requiere en Zaldívar, operación dedicada a la producción de cobre ubicada en pleno desierto de Atacama, una zona extremadamente árida. Zaldívar, de hecho, es una mina en la que la optimización del agua ha sido especialmente significativa, lo que nos tiene muy orgullosos. Como en todas las operaciones de Barrick en la región, en Zaldívar -que, por su ubicación, es extremadamente relevante desde el punto de la gestión del agua- toda la operación en el área húmeda (SX, EW, pilas de lixiviación) se realiza en circuito cerrado, lo que optimiza al máximo el uso del agua. De igual manera, para maximizar la recuperación del agua en el tranque de relaves,se mantiene un adecuado control operacional de la laguna, lo que minimiza la evaporación y aumenta el retorno de agua al proceso productivo.
La gestión responsable del recurso hídrico también se concentra en la calidad, en cómo logramos mantener los estándares de calidad del agua establecidos en las línea de base de cada operación. Así, por ejemplo, para prevenir una eventual contaminación de agua fresca con agua en contacto con el proceso se construyen canales de contorno aguas arriba de las obras mineras (pilas, tranque de relaves o botaderos) que separan las aguas frescas, conduciéndolas aguas abajo del proceso y las instalaciones.
Barrick, además, ha sido pionera en el desarrollo de los monitoreos participativos. Se trata de programas en los que participan directamente representantes elegidos por las comunidades, quienes tras ser capacitados para tales efectos se encargan de recoger personalmente las muestras de agua desde sus fuentes de origen y llevarlas a laboratorios independientes debidamente certificados. Hace años que venimos desarrollando con gran éxito esta iniciativa en nuestras minas en Perú (Pierina, en el Departamento de Huaraz, y Lagunas Norte, en el Departamento de La Libertad) y recientemente se empezó a realizar también en Veladero, la operación que tenemos en la provincia argentina de San Juan, y en el valle del Huasco, en Chile, en la zona vecina al lado chileno del proyecto Pascua-Lama.
En Pascua -Lama, por ejemplo, habrá 34 estaciones o puntos de monitoreo, de los cuales 30 serán automatizados y proporcionarán datos en tiempo real y de fácil acceso para las autoridades y la comunidad en general. Todos los puntos de verificación serán inspeccionados, controlados y auditados regularmente y en forma independiente para asegurar el cumplimiento con estrictas normas de calidad del agua en conformidad con el Resolución de Calificación Ambiental que aprobó el proyecto y las resoluciones vinculadas con su aprobación. Además, Barrick desarrolla en cada una de sus operaciones sistemas de detección anticipada, para prevenir cualquier derrame o, ante alguna eventualidad de ese tipo o similar, para que sistemas múltiples de contención impidan que las aguas afectadas se mezclen con cursos o fuentes de agua.
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El volumen de agua que se utiliza en el procesamiento de minerales, enfriamiento del interior de las minas, supresión del polvo y otras actividades son aspectos sometidos a estrictos monitoreos en las plantas de Barrick y la empresa está en constante búsqueda de nuevas oportunidades de conservación de este elemento. Por ejemplo, reciclar el agua que se utiliza para procesar minerales ayuda a disminuir su consumo. En algunas faenas, y con el propósito de reducir el uso de agua dulce, Barrick utiliza agua salada o agua con alto contenido de sal, no apta para fines agrícolas ni domésticos.
Las aguas subterráneas que se extraen de faenas mineras activas se utilizan para procesos o, si no ha recibido el impacto de actividades mineras, es devuelta a su origen a través de lagunas de infiltración, descargada a las aguas superficiales si cumple con los estándares de calidad o usada para irrigación y, así, se deja descansar los pozos.
Monitoreo co-participativo de aguas
En Lagunas Norte y Veladero, y el en el proyecto Pascua-Lama, se realiza un programa de monitoreo co-participativo del agua. Puesto en marcha en el año 2005, el monitoreo co-participativo consiste en hacer participar a las comunidades de la zona de influencia de nuestras operaciones en la toma, análisis y resultados de las muestras de agua que la empresa realiza para monitorear su calidad y evolución a través de la vida productiva de la mina.
El objetivo del programa es fortalecer la confianza en la población acerca de la gestión de Barrick en la zona, así como demostrar con hechos una gestión ambiental transparente. De este modo, agricultores y miembros de la comunidad en general pueden comprobar por sí mismos la calidad del agua, y luego utilizar con tranquilidad y confianza los canales de regadío dentro de las cuencas en la zona de influencia de la mina.
Para implementar el monitoreo participativo, las propias comunidades eligen un representante para capacitarse en temas de monitoreo de aguas, como son, la toma de muestras y la interpretación de los resultados de los análisis. Además, estas personas se convierten en voceros de la comunidad ante la empresa y son los responsables de transmitir y mostrar los resultados del monitoreo a la comunidad.
Una vez que se organiza el grupo que participará en el monitoreo, se define el día en que se tomarán las muestras. Luego, representantes de la comunidad y de la empresa llevan las muestras a laboratorios externos certificados e independientes, para realizar las pruebas y determinar la calidad del agua.
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