Introducción
La planta de Bulyanhulu en Tanzania fue objeto de controversias hace algunos años en relación con las acusaciones infundadas sobre acciones indebidas por parte de los anteriores dueños de la propiedad, las cuales provocaron la muerte de mineros artesanales en 1996. El gobierno de Tanzania y, posteriormente Barrick, llevaron a cabo numerosas investigaciones las cuales revelaron que dichas acusaciones carecían de bases fundadas. Durante el año 2002, las acusaciones sufrieron otro revés de parte de un reporte emitido por el departamento del Ombudsman del Banco Mundial, tras una exhaustiva investigación del tema.
La CAO/ Ombudsman Publican Síntesis del Informe de Bulyanhulu, Tanzania
El 29 de octubre de 2002, la CAO del Banco Mundial publicó un informe que resume su evaluación de las acusaciones hechas por los Abogados del Movimiento para la Acción Ambiental (LEAT), sobre Bulyanhulu. Con gran seriedad, las quejas apuntaban a la muerte de mineros artesanales durante una acción de desalojo efectuada en 1996, antes de que Barrick comprara la propiedad de Bulyanhulu a Sutton Resources Ltd. en 1999.
La CAO se encargó de evaluar las acusaciones después de las investigaciones realizadas por la policía de Tanzania y Barrick. Esta organización también evaluó la participación que le cupo a la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), una agencia de financiamiento del Banco Mundial, en el financiamiento de la mina. (MIGA entregó aseguramiento de riesgo político a Barrick en el financiamiento de la mina). La CAO afirma que su trabajo en Tanzania incluyó la revisión de la versión de los hechos relatados por LEAT a través de conversaciones con habitantes locales, trabajadores de la mina, testigos, consulta de reportes policiales y revisión de documentos proporcionados por Barrick.
En términos generales, el Informe echó por tierra las acusaciones y concluyó que el Ombudsman ya no podía prestar una función de utilidad en el caso. Aseguró que no existían evidencias convincentes que respaldaran la versión de los hechos esgrimidos por LEAT y que la repetición de acusaciones infundadas le hacía un magro favor a los intereses de los habitantes de las cercanías de la mina.
SITUACIÓN: La acusación más grave hecha por LEAT y respaldada por ciertos grupos internacionales importantes era que, en el proceso de desalojo, habían muertos 52 personas. Se argumentó que los piques de la mina fueron tapados de inmediato siguiendo instrucciones de un comunicado de gobierno que ordenaba a los mineros ilegales desocupar la propiedad y que la operación fue rápida, atrapando mineros bajo tierra.
- Comentario de la CAO: “Documentos de la mina demuestran que el bloqueo y relleno de los piques de la mina no comenzó sino hasta que los terrenos estuvieron desocupados, el 7 de agosto”.
- Además, tras entrevistas con habitantes del lugar, testigos, personal de la mina y revisión de informes policiales, la CAO afirmó: “el cierre de los piques de la mina se efectuó días después del comunicado, que fue un proceso planificado y que sólo se utilizó una excavadora. Por lo tanto, el proceso fue tan rápido como lo podían permitir las limitaciones de trabajar con una sola máquina”.
SITUACIÓN: Declaraciones de Familiares de Supuestas Víctimas
- Comentario de la CAO: “El equipo de la CAO se reunió con residentes de la comunidad quienes afirmaron que sus familiares se encontraban dentro de las 52 personas muertas. Sin embargo, sus vecinos se dieron el trabajo de declarar al equipo de la CAO que estos familiares estaban sanos y salvos y que, en uno de los casos, una de las personas había muerto en un accidente minero antes de agosto de 1996. En otros casos, la prensa de Tanzania ha descubierto personas vivas en otras partes del país, quienes se habían dado por muertas en ese momento”.
SITUACIÓN: Una declaración de LEAT afirmando que estaba en posesión de un nuevo video que, supuestamente, mostraba los cuerpos de los mineros enterrados.
- Comentario de la CAO: “Las acusaciones hechas y repetidas por LEAT en sus protestas contra la CAO no nos sorprenden. Sin embargo, LEAT afirma que posee nuevas evidencias, específicamente un video que, según afirma, es un registro de los momentos en que los cuerpos de los mineros artesanales se están exhumando de las excavaciones”.
- ”Es imposible verificar la ubicación, fecha, hora y detalles del video. Por lo tanto, no se puede precisar si el video muestra a los mineros artesanales atrapados como resultado de la evacuación de la propiedad … Adicionalmente, la CAO identificó testigos y otra documentación de esos momentos que refutarían la versión de los hechos que, según LEAT, son los que muestra el video.
SITUACIÓN: Acusaciones de Expulsiones Masivas de Gente en 1996
- Comentario de la CAO: “El juego de números se ha vuelto elemento obligado de la supuesta historia de Bulyanhulu: las cifras que arrojan estudios del área han sido adornadas y exageradas con el tiempo”.
- “la escena que narra el querellante sobre la movilización de miles de personas, si no decenas de miles, en caravanas en el espacio de unos pocos días, habría atraído la atención del gobierno central y de agencias internacionales de la zona. Sin embargo, nadie ha podido corroborar tan importante desplazamiento interno”
- “ que algunas personas aún trabajaban en Bulyanhulu el 29 de julio y que emigraron a otras zonas mineras después de cargar sus pilas de madera, bombas y otros equipos en camiones. La CAO estima que el número fluctúa entre las 200 y 2.000 personas”.
SITUACIÓN: Acusaciones de que, actualmente, la mina ejercería acciones de “intimidación, interferencia o menoscabo a la comunidad”
- Comentario de la CAO: “La CAO concluyó que la mina está más que consciente de su función y responsabilidad [en desarrollo comunal, en frenar la propagación del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, etc.] y estimó que sus programas y colaboraciones eran importantes”. Como resultado de su apego a las mejores prácticas demostrado por la gerencia y personal de la mina, la CAO afirma que “la mina opera en conformidad con normas sociales y ambientales que se ajustan a aquéllas propias de una inversión proveniente del Grupo del Banco Mundial”.
SITUACIÓN: Repetición de Acusaciones por parte de ONGs
- Comentario de la CAO: “Repetir una acusación sabiendo que no es cierta, en especial si se trata de una acusación de homicidio, tiene repercusiones. Tiene repercusiones sobre la imagen corporativa y capacidades comerciales de una empresa y sobre las personas involucradas. Sobre estas acciones pueden recaer consecuencias legales. La CAO lamenta que algunas ONGs piensen que pueden actuar con impunidad en este caso. A decir verdad, la CAO estima que no hay impunidad. La consecuencia es un revés contra la no-imputablidad de las ONGs. Se trata de un terreno peligroso puesto que aún existen muchos intereses que quisieran desafiar el rol de la sociedad civil en el proceso de desarrollo”
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