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A 4.100 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera de Los Andes, la mina Veladero, operación de Barrick en Argentina, cuenta hoy con el generador eólico a mayor altura del mundo. La turbina, capaz de producir hasta 2 megawatts, proporcionará energía limpia y renovable a la mina, para lo que aprovechará los vientos extremos de la zona. Construida a un costo de US$ 8,5 millones, servirá como proyecto piloto para probar el equipo a gran altitud. Las condiciones atmosféricas en Veladero son severas, incluyendo frío extremo, fuertes nevazones e intensos vientos. El diseño del generador fue modificado para compensar la baja densidad del aire en las alturas de la montaña y tiene capacidad para proporcionar hasta un 20% de la energía de la mina.
El prototipo en Veladero es uno de los aerogeneradores más grandes que se fabrican actualmente. Se trata del modelo D8.2, provisto por la firma británica SeaWind y fabricado por la alemana DeWind, con capacidad para producir hasta 2 MW. Con una torre de 60 metros de altura, aspas de 40 metros y un rotor de 80 metros de diámetro, tiene carácter de prototipo experimental, ya este tipo de equipos nunca ha sido testeado en condiciones atmosféricas y climáticas extremas como las de Veladero. Allí, la baja presión del aire y los vientos de hasta 222 k/h brindan un interesante escenario de investigación, testeo y ajuste de variables.
El flujo de energía que entrega el molino eólico varía en función de la velocidad del viento: el D8.2 es tan sensible, que comienza a generar con brisas de 4 metros por segundo, llegando a su potencia nominal con vientos de unos 14 m/s. El límite máximo son 25 m/s (90 metros por hora). En este último caso, y para evitar daños en el generador, el sistema cuenta con un freno aerodinámico que varía la posición de las aspas y de la barquilla (cápsula donde se encuentra la maquinaria en el extremo superior de la torre) hasta detener por completo el rotor.
Operación del molino
Dos computadoras gemelas, una ubicada en la barquilla y otra en la base de la torre, controlan en tiempo real cada parámetro de funcionamiento, desde la posición de las aspas, para conseguir el máximo rendimiento energético, hasta la regularidad de la frecuencia en la energía producida. Los datos provienen de distintos tipos de sensores, entre ellos dos estaciones meteorológicas idénticas situadas en el exterior de la barquilla, que miden velocidad y dirección del viento y temperatura ambiente. Toda esta información es transmitida por fibra óptica al centro de control en Veladero y a las oficinas del fabricante en Alemania, desde donde se pueden operar todos los procesos del molino de manera remota.
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